La solución definitiva a las manetas rotas por caídas tontas
Cualquier motorista conoce la frustración de ver su palanca de freno doblada tras perder el equilibrio al estacionar en una pendiente. Este protector resuelve ese problema estructural actuando como un parachoques perimetral para los mandos de la motocicleta.
Ahorra tiempo en reparaciones innecesarias
En lugar de pasar el lunes buscando talleres mecánicos para sustituir un soporte de embrague partido, el escudo absorbe el impacto de la superficie protegiendo los componentes internos de control. Te aseguras de que tu vehículo esté siempre listo para el uso diario sin sorpresas desagradables al salir del garaje.
- Instalación directa en los extremos huecos del manillar original.
- Ajuste de ángulo para asegurar que no toque el carenado al girar al máximo.
- Espacio libre suficiente para utilizar guantes de invierno gruesos.
Evita los gastos imprevistos derivados de pequeños descuidos mecánicos en núcleos urbanos.